En la ciudad de Guadalajara existe una importante arteria vial que cruza su centro histórico y tiene como punto central a la Catedral. Se trata de la avenida Alcalde-16 de septiembre. Con el paso del tiempo, esta importante vía ha sobrellevado varias transformaciones urbanas que han impactado la vida cotidiana de los tapatíos.

Ha tenido varios nombres y los ha adquirido gracias a las edificaciones importantes que en ella se han construido. Del tramo que va del Norte de la ciudad a Catedral, en los siglos XVII y XVIII llevaba el nombre de calle de Santo Domingo, esto precisamente porque se encontraba el convento dominico en el espacio que ahora ocupa el jardín de la Reforma y el templo de San José de Gracia. Posteriormente se le llamó con el nombre de Catedral por la ubicación de este importante edificio.

A partir del año de 1893, se le pone el nombre actual, Alcalde, debido a la conmemoración del centenario de la muerte del obispo fray Antonio Alcalde, reconocido por sus aportaciones en asuntos de educación y salud para la sociedad tapatía.

Hacia el sur de la ciudad, se encontraba el Convento de los franciscanos, por lo que ese tramo llevaba por nombre Calle de San Francisco, cambiando a partir del siglo XX al de 16 de Septiembre.

Conservó su aire provinciano hasta mediados del siglo XX. La antigua calle pasó a ser una avenida, para dar fluidez a la gran cantidad de automóviles que empezaban a circular por el centro de la ciudad. Parte del patrimonio arquitectónico se perdió y se dio paso a un vida más vertiginosa y rápida. La ampliación de la vía sirvió para que este camino fuera testigo de múltiples desfiles, peregrinaciones religiosas y eventos deportivos.

Para los años noventas y primera década del 2000 se estimaba que cerca de 30 rutas de camiones y aproximadamente 50 mil automóviles circulaban por la avenida, significando esto la rutina de muchos y el desgaste de otros.

A partir del 2014 , a raíz de un tren eléctrico que circularía por debajo de dicha calle, las autoridades de la ciudad de Guadalajara determinaron que la avenida Alcalde-16 de septiembre, sería semipeatonal. Esta controversial medida ha dividido las opiniones de cierto sector de la sociedad tapatía pues, para algunos representa un bloqueo en trayecto para cruzar el centro de la ciudad en automóvil y para otros, representa una mínima oportunidad para rescatar el de por sí ya maltrecho patrimonio histórico y cultural del centro de la ciudad de Guadalajara.

El cambio urbano ya es una realidad, aún no se define bien el concepto, si será un corredor gastronómico, juvenil, familiar, un espacio tradicional o si dará paso a que se construyan grandes edificios de vivienda y negocios.

Sin más, es un cambio significativo, para una calle que ha sido testigo de la historia de la ciudad de Guadalajara.

 

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here