La muerte de Drácula es una propuesta arriesgada de bajo presupuesto, rodada en blanco y negro y con una duración de formato breve (aproximadamente 64 minutos). Destaca por la caracterización de Javier Botet, que evoca a una versión vampírica de Andy Warhol para reflejar a un ser totalmente desplazado en el tiempo.
Dirección: Creada por el dúo de directores Burnin’ Percebes (formado por Juan González y Nando Martínez).
Reparto Principal: Protagonizada por Javier Botet (en el papel de Drácula) y Laura Weissmahr (como Mina).
Sinopsis: La trama sigue a Mina, una joven enferma a quien la vida ahoga y que se encuentra ante la oportunidad de ganar dinero vendiendo su propia sangre. De esta forma conoce a Drácula, un vampiro consumido por el aburrimiento y el hastío de la inmortalidad que busca poner fin a su condena. Juntos recorren la ciudad durante una última noche compartiendo canciones, confesiones y reflexiones mientras ella intenta escapar de la muerte.
Entre risas, el director Juan González reveló durante la rueda de prensa que tuvieron «la primera lectura de guión más triste de la historia», al tiempo que destacó la enorme «jovialidad» de Javier Botet y la gran satisfacción de volver a colaborar con él.
Fotos en SITGES



Fotos y cobertura: Eduardo Aragón.






























