Hace nueve años se apagó una de las voces más nostálgicas del soul, la de Charles Bradley. El curso artístico de su vida se inclina hacia un reconocimiento tardío y algo injusto.
Charles Edward Bradley nace el 5 de noviembre de 1948 en Gainesville, Florida. Tuvo una crianza marcada por el abandono de la madre —y sin siquiera haber conocido al padre— la abuela fungió como protectora hasta la edad de nueve años cuando, deciden que, Bradley se mudaría con su progenitora a un pequeño apartamento en Brooklyn, Nueva York. ‹‹Contaría que de niño durmió en el sótano de la casa, sobre un suelo de arena››.

Huyó del hogar a los catorce años tras tensiones familiares y la falta de recursos económicos. Las calles y el metro de NY se convirtieron en el hogar temporal. “Cuando tenía 14 años, decidí que nunca tendría hijos. Y así lo he mantenido. No quiero traer un hijo a este mundo. Mis hermanos nacieron en la pobreza y en la pobreza siguen. Es imposible salir de ahí.” -Charles Bradley.
En 1977 se muda a California, donde tuvo diversos trabajos temporales: cocinero en un hospital psiquiátrico, barrendero, pescador, carpintero, mensajero e imitador de James Brown ‹‹época donde empleó los nombres artísticos Black Velvet y Screaming Eagle of Soul››. Luego de casi veinte años residiendo allí, decide regresar a Nueva York para cuidar a su madre enferma. Acto que sirvió para resarcir heridas de la infancia.

Sin duda, esta nueva mudanza reversionaría interpretativamente los temas de Brown.
Charles Bradley continuó haciendo presentaciones ahora en bares locales y clubes nocturnos ‹‹el modesto escenario del Club Essence se convirtió en la plataforma para su descubrimiento››. Las presentaciones del Terciopelo Negro llamarían la atención de Gabriel Roth, cofundador de Daptone Records ‹‹un naciente, pequeño e independiente sello discográfico enfocado en grabar analógicamente música soul y funk››.
Sin demora, es llevado a los estudios para grabar el álbum No Time for Dreaming. Paradójicamente, el disco se grabó en el 2002 y, no vería la luz pública, sino hasta en enero de 2011. Ya con 62 años de edad, Charles Bradley hace el debut oficial con un sonido cargado de historias personales. Tal vez desde el título de la obra, y traducida al español: «No hay tiempo para soñar», Bradley daría un mensaje claro que, como artista, debía de enfrentar cara a cara a los fantasmas que le han perseguido desde niño —no era momento para evadir—.

“Lovin’ You, Baby” no fue únicamente una carta de presentación, resultó ser una exposición de un mal y abusivo sueño. Bradley reexamina, narra, y vuelve a caminar idílicamente por encima de un corazón donde las palabras, en varias ocasiones, no son suficientes cuando no existe una caricia genuina.
Llegaría el vuelo para el apodado Screaming Eagle of Soul (El águila chillona del soul).
Entre presentaciones en relevantes festivales, giras por Europa y Norteamérica, grabaría dos álbumes más: Victim of Love (2013) y Changes (2016). Dentro de este último LP contiene una canción homónima compuesta originalmente por la banda de heavy metal Black Sabbath.
Todos los hechos indicaban que la carrera iría en ascenso, pero, en otoño de 2016, fue diagnosticado con un tumor canceroso en el estómago. Aunque ofrecería algunas presentaciones, tuvo que cancelar definitivamente 37 conciertos programados para ese año ya que la enfermedad se había extendido hasta el hígado.
«Los quiero a todos los que hicieron realidad mis sueños». Parte de las palabras del último mensaje en redes sociales. Charles Bradley falleció, rodeado de amigos y familiares, a los 68 años de edad el 23 de septiembre de 2017 en Brooklyn, Nueva York.


























