Las moscas

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Ayer la maestra volvió a obligarme a abrazar a Liz. Sentí entre mis manos la piel que se le cae a pedazos y, sobre mi...

El poema de Miguel

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El dieciocho de agosto de mil novecientos ochenta y dos, la enfermera que acompaña a Miguel en el vehículo que efectúa su traslado desde...

34 Saratoga Avenue

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El edificio del número 34 de la Avenida Saratoga parece mantener una expresión de cansancio permanente. Los ladrillos han perdido el color hacía décadas...

Mañana vendrán otros

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Siempre tomo la línea D. No porque sea la más rápida. Es la única que llegaba hasta allí. Me gusta viajar del lado derecho....

Los gatos de montaña vendrán a arrastrar tus huesos

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En Rabenbruck, las personas, desde la infancia, éramos obligadas a contemplar el futuro. En el colegio se nos sancionaba ordenándonos que se retiráramos a...

Lo que queda

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Me habían concedido un deseo y mi deseo era que alguien sufriera igual que yo. Hubiera querido que le arrancaran los ojos, la piel, los...

El deseo

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Leda y yo teníamos al deseo encadenado en el sótano. Gracias a eso podíamos comer usando cubiertos finos, doblar las servilletas sobre las piernas...

Antimateria

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Estoy soñando con el doctor Carl David Anderson —si realmente existe, si no lo estoy inventando mientras duermo— en un aula del MIT, en...

Pont des Arts: forma y residuo

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Pedí que alguien me hiciera una foto mientras me colocaba de perfil con los antebrazos sobre un barandal, exhalando el humo de un cigarrillo....

Una casa llena de jarrones finos

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Hoy volvieron a arrojar pintura en la fachada de la casa de Leda y también sobre su auto. Lo hacen con esa violencia contenida...

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