Padre no creía en ellos. Ni en nada

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Padre ha muerto una vez más. Esta vez con la cara entre los fideos. Cayó con pesadez, vencido, haciendo volar la comida fuera del...

Sacrificio

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La muerte otorga victoria a los atletas (…). Morir es buen presagio para los hombres de letras y para los padres de familia (…)....

Mi pared se come la ropa

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No pude evitarlo. Dirán que es negligencia de mi parte, y tendrán razón. Reconozco que está fuera de mi alcance. No puedo evitar que...

A fuego lento y otros cuentos

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Querida suegra: 1/f = 1/do + 1/d) | S = k x ln(I) Esto tiene de humilde la tecnología: la aniquilación absoluta. Y si lo digo...

Las moscas

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Ayer la maestra volvió a obligarme a abrazar a Liz. Sentí entre mis manos la piel que se le cae a pedazos y, sobre mi...

El poema de Miguel

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El dieciocho de agosto de mil novecientos ochenta y dos, la enfermera que acompaña a Miguel en el vehículo que efectúa su traslado desde...

34 Saratoga Avenue

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El edificio del número 34 de la Avenida Saratoga parece mantener una expresión de cansancio permanente. Los ladrillos han perdido el color hacía décadas...

Mañana vendrán otros

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Siempre tomo la línea D. No porque sea la más rápida. Es la única que llegaba hasta allí. Me gusta viajar del lado derecho....

Los gatos de montaña vendrán a arrastrar tus huesos

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En Rabenbruck, las personas, desde la infancia, éramos obligadas a contemplar el futuro. En el colegio se nos sancionaba ordenándonos que se retiráramos a...

Lo que queda

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Me habían concedido un deseo y mi deseo era que alguien sufriera igual que yo. Hubiera querido que le arrancaran los ojos, la piel, los...

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