Mi pared se come la ropa
No pude evitarlo. Dirán que es negligencia de mi parte, y tendrán razón. Reconozco que está fuera de mi alcance. No puedo evitar que...
A fuego lento y otros cuentos
Querida suegra:
1/f = 1/do + 1/d) | S = k x ln(I)
Esto tiene de humilde la tecnología: la aniquilación absoluta. Y si lo digo...
Las moscas
Ayer la maestra volvió a obligarme a abrazar a Liz.
Sentí entre mis manos la piel que se le cae a pedazos y, sobre mi...
El poema de Miguel
El dieciocho de agosto de mil novecientos ochenta y dos, la enfermera que acompaña a Miguel en el vehículo que efectúa su traslado desde...
34 Saratoga Avenue
El edificio del número 34 de la Avenida Saratoga parece mantener una expresión de cansancio permanente. Los ladrillos han perdido el color hacía décadas...
Mañana vendrán otros
Siempre tomo la línea D. No porque sea la más rápida. Es la única que llegaba hasta allí. Me gusta viajar del lado derecho....
Los gatos de montaña vendrán a arrastrar tus huesos
En Rabenbruck, las personas, desde la infancia, éramos obligadas a contemplar el futuro. En el colegio se nos sancionaba ordenándonos que se retiráramos a...
Lo que queda
Me habían concedido un deseo y mi deseo era que alguien sufriera igual que yo.
Hubiera querido que le arrancaran los ojos, la piel, los...
Antimateria
Estoy soñando con el doctor Carl David Anderson —si realmente existe, si no lo estoy inventando mientras duermo— en un aula del MIT, en...




































