La actriz, Öykü Karayel, y la directora, Yeşim Ustaoğlu durante el Festival de San Sebastián 2026. Foto durante la conferencia de prensa: Eduardo Aragón

Una pareja de artistas burgueses, una poeta, Elif (Öykü Karayel), y un músico Mehmet (Metin Akdülger), que tienen un niño pequeño, se ven envueltos en una crisis existencial. No obstante, que parecen no tener ningún problema real: no les preocupa la cuestión económica, tienen, si no éxito, por lo menos una oportunidad de desarrollo en sus respectivas carreras artísticas, con lo difícil que ha sido eso siempre, viven bien, son sanos, jovenes y bellos. A pesar de esta situación privilegiada, se sienten asfixiados por la vida, principalmente ella, él ni siquiera es lo suficientemente perspicaz para darse cuenta de ello. De tal forma que Elif decide huir del nicho familiar sola y sin rumbo, para reconectar consigo misma, como dicen los blancos, quedándose Mehmet con el niño.

Hay un pequeño pasaje, que me voy a permitir revelar, que demuestra que sus problemas, son problemas propios de una clase acomodada: A Mehmet lo han despedido de su trabajo como profesor universitario de música. La pareja tiene una discusión por este motivo, pero no el clásico problema inmediato que el proletariado tendría en una eventualidad como esta, que la preocupación por saber de donde van a conseguir dinero para pagar las letras de la tv y la hipoteca. No, ese factor no es un problema para ellos. De hecho, la poeta le dice al músico que a lo mejor es bueno que se haya quedado sin ese trabajo, que a lo mejor necesitaba parar un momento, a lo mejor lo vio demasiado estresado y ya para que hacer arte te estrese es que algo no va del todo bien. Al final la discusión llega a su punto más álgido cuando uno quiere irse a Berlín y la otra no. Los ricos también lloran.

Por azares del destino y por separado, ambos terminarán regresando a sus pueblos de origen (que no es el mismo), en donde se reencontrarán con un pasado sucio, que no oscuro; que, o querían olvidar o nunca le dieron mucha importancia, sin saber que ese reencuentro con esas memorias opacadas por el dolor, serán la llave que les dará de nuevo sentido a sus vidas y aliviara sus penas ontológicas. Lo que hará que ambos recuperen la inspiración creativa y retomen, con más enjundia, sus respectivas actividades artísticas. 

La película fue seleccionada para competir en la Sección Oficial de la 74 edición del Festival Internacional de Cine de San Sebastián y tuvo su estreno el 22 de septiembre del 2026.

La directora, Yeşim Ustaoğlu, ha dicho de su película que el proceso que la llevó a escribir y realizarla surgió al darse cuenta de que experimentaba un estado mental muy parecido al de Elif. “Para mí, la escritura y el cine solo cobran verdadero sentido cuando me ayudan a comprender mi propia existencia. He buscado ese significado en todas mis películas hasta la fecha, siguiendo caminos que sentía que me conducían hacia él. Surgió del deseo de liberarme de una sensación de asfixia y agotamiento, algo que había empezado a percibir no solo en mí, sino también en quienes me rodeaban. Una asfixia que atrapa nuestras vidas en un ciclo sistémico, nos homogeneiza, nos desgasta y, finalmente, agota nuestra capacidad de crear. La única salida parecía ser detenerlo todo, apartarse, marcharse, observar e intentar comprender.”

Rueda de prensa Festival de San Sebastián, 2026. Foto: Eduardo Aragón

De tal forma que podemos decir que el personaje de Elif está inspirado en las vivencias y sentires de la directora y con la película quiso explorar cuestiones profundamente personales como: “¿Qué significa amar? ¿Qué implica ser pareja o madre? ¿Qué significa criar a un hijo? ¿En qué clase de mundo —en qué tipo de existencia— quiero que crezca ese niño?”

Las referencias en las que se inspiró para desarrollar los personajes principales en el aspecto artístico de cada rol, es decir, separándolo de lo personal, fueron la poeta Birhan Keskin y Şevket Akıncı en el sonido.

No sé si por coincidencia o con intención, hay un elemento que se hace presente en distintos momentos de la películas, me refiero a la suciedad y su respectiva limpieza: a la poeta le da por no bañarse, hasta que su pareja, Mehmet la obliga, en una parte en que uno teme que la película vaya a tomar otro rumbo. Luego, las casas que van recorriendo de familiares que tienen mucho tiempo sin ver, se encuentran sucias y tienen que darse a la tarea de limpiarlas. Si fue un accidente esta reiterada referencia a la suciedad y su correspondiente limpieza, quizás hay alguna cuestión inconsciente en Yeşim Ustaoğlu que todavía no ha descubierto y que tendría que analizar, si fue a propósito, quizás la metáfora se refiere a que para poder seguir adelante, cada determinado tiempo tenemos que hacer una limpieza interior (reflexión, meditación, introspección), de nuestro ser, revisar lo que nos está atormentando, identificar qué es aquello de lo que estamos huyendo, aquello que hemos bloqueado y tenemos que sacar para poder seguir avanzando en el sentido que le hemos dado a nuestras vidas o reencontrar uno nuevo, más limpio, más libre, más puro, menos capitalista.

Rueda de prensa Festival de San Sebastián, 2026. Foto: Eduardo Aragón

Porque resulta que este viaje de ambos integrantes de la pareja, les hace descubrir que hay cosas de su pasado que quedaron ocultas, que no terminaron de  serles reveladas, y por lo tanto, no han podido asimilar adecuadamente y construirse una identidad completa. Cuestiones profundas del pasado familiar que forma parte de una identidad que, por estos motivos, no han acabado de reconocer. Volver a las raíces para reencontrarse con uno mismo, con lo que verdaderamente es, mas allá de lo que el sistema quiere que seamos. 

Aunque la protagonista es la poeta y la directora ha dicho que se inspiró en sus propios sentires para construir el personaje, la verdad es que, la historia de Mehmet termina siendo más interesante, no tanto por la crisis existencial que él, a diferencia de ella, ni siquiera acepta que tiene, sino por el regreso a su pasado, narrativamente más solido, más profundo y con más contenido.

Por esa razón, quizás, la actuación de Metin Akdülger, parece brillar con luz propia, sin que ello signifique que la realizada por Öykü Karayel quede a deber ni muchos menos, las dos son muy buenas, nada se les puede observar; pero me parece que, quizás dado el rol que le toca desempeñar, la Akdülger destaca sobre todas las demás. El niño Ali Kayra Kul, también se desenvuelve como un viejo lobo de mar de los escenarios.

Rueda de prensa Festival de San Sebastián, 2026. Foto: Eduardo Aragón

El guion es espléndido, quizás la mayor valía del filme, es complejo, incluso se da el lujo de jugar con sus limites sin caer en inconsistencias. Involucra varias historias dentro de la principal y quedan perfectamente entrelazadas. Se profundiza lo justo en cada una de ellas, sin dejar nada suelto y todas conservan una correlación extraordinaria con la historia principal, salvo quizás por uno de los encuentros fortuitos que Elif en su recorrido hacía su identidad tiene en la carretera, que me parece que queda algo forzado, una minucia. Así mismo, el detalle de involucrar la música y la poesía como parte viva de la historia, creo que es un gran acierto, aunque, siendo exigentes, quizás pudo haberse intensificado un poco más sus participaciones, sobre todo de la poesía.

Otro de los puntos potentes del largometraje es la fotografía. Lo que queda, que es una de las formas como se puede traducir What remains, lo que más le va a quedar guardado en la memoria al espectador de Artakalan es el fascinante paseo que Yeşim Ustaoğlu nos dará por extraordinarios paisajes turcos y villas tradicionales encantadoras a las que difícilmente podremos conocer de otra forma, un viaje generoso por la Turquía profunda.

Hay muchas razones para ver What remains, estas son solo algunas y yo supongo que tarde o temprano lo podrán hacer (verla), porque The Match Factory (Alemania), lo que viene siendo MUBI, ha comprado los derechos de distribución.    

Rueda de prensa Festival de San Sebastián, 2026. Foto: Eduardo Aragón

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí