Foto: Carlos M. Glz. Huerta

La tarde del jueves 4 de diciembre en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL 2025) estaba llena de filas y gritos, atiborradas de mujeres bonitas que ansiaban ver a su crush de épocas pasadas: el Richard Gere. Las filas serpenteaban por los pasillos del Auditorio Juan Rulfo e incluso seguían en el exterior, lo pueden comprobar en nuestro video. Cuando el actor hizo su aparición, el auditorio estalló, varias animadas le gritaron: ¡te amo!, ¡Papasito! Con una sonrisa, saludó en español: «Buenas tardes a todos», y los asistentes, entusiasmados, levantaron sus teléfonos para captar el momento. La sala, repleta de admiradores, sobre todo admiradoras, y curiosos, superó su capacidad y muchos quedaron atrapados fuera, aún esperando escuchar las palabras de un ícono del cine que también es un ferviente defensor de causas sociales.

Con la mirada de quien ha enfrentado varias batallas, Gere comenzó su charla «Compasión en acción», una conversación íntima sobre la responsabilidad colectiva hacia el planeta. Su tono cambió drásticamente cuando comenzó a hablar de política. «Me siento profundamente avergonzado del presidente que tenemos», dijo, dirigiéndose directamente a la audiencia. Las risas nerviosas se mezclaron con aplausos mientras criticaba sin rodeos a Donald Trump. «Es un chico malo», continuó, destacando la desesperanza que siente como estadounidense en un mundo divido.

Pero la charla no se quedó en la crítica; Gere fue mucho más allá al compartir su visión sobre la compasión activa. Habló con pasión sobre la necesidad de encontrar en nuestras comunidades y en la naturaleza un camino hacia la sanación del mundo. «En un mundo habitado por personas amorosas que demuestren afecto, no habrá espacio para Trump o Xi Jinping», afirmó contundentemente. Las palabras resonaban como un mantra en la sala, impulsando un deseo de unidad y conexión. Con su inconfundible carisma, logró que el mensaje de empoderamiento colectivo y esperanza fuese claro y contagioso.

Un momento especialmente destacado fue el anuncio de un nuevo proyecto ambiental en Puerto Vallarta. Gere se iluminó al hablar de este esfuerzo que uniría a la comunidad en la protección de las tortugas marinas y la sostenibilidad. «De la sierra al mar», explicó, y, al mencionar las alianzas con inversionistas y la Universidad de Guadalajara, sus ojos brillaban de emoción. El auditorio se llenó de aplausos, y el compromiso del actor resonó en cada rincón del salón. La forma en que logró conectar el activismo con acciones concretas reflejaba su deseo genuino de hacer una diferencia, dejando a la audiencia con el corazón lleno de esperanza y propósitos.

La voz de Gere se convirtió en un eco en el aire del auditorio, invitando a cada persona a ser parte de un cambio necesario. Su charla no solo resonaba con los ecos de la FIL, sino que sirvió como recordatorio de la importancia de mantener viva la llama de la compasión y la acción. Y así, esa jornada, junto a la actuación de otros artistas como Joan Manuel Serrat, se convirtió en una celebración de la literatura, el arte y un llamado poderoso a construir un futuro mejor.

Video Vagabundo

Fotos y video: Carlos M. Glz. Huerta