Un hombre con los ojos rojos
Un hombre bajo, de voz grave me detuvo al regreso de la pensión de ancianos donde está mi madre. Me preguntó por la calle...
La lentitud
La escena fue sutil porque ambos eran dos caballeros. De modo que sustraigo a la mirada todo aquello que acompaña a un encuentro entre...
Una cajita pintada con tinta japonesa
Nada lo mantenía en calma. Ni siquiera que le enviaran las compras a domicilio. Ni siquiera no salir a la calle. Ni siquiera permanentemente...
Gentrificación: La historia de cuando a mi barrio lo volvieron bonito
Se acabaron los tenis colgados de los alambres desde que a mi barrio lo volvieron bonito. El montón de cables que había por las...
Un encuentro pendiente con Marguerite Yourcenar en Petite Plaisance
A mi hija Emilia, en libertad
Llego a Maine con retraso. Debo todavía atravesar la zona boscosa hasta llegar a su casa. Me esperaban después...
Tinta china
En la China hay dragones rojos que bailan alrededor de farolas encendidas. Los príncipes y las princesas obedecen los mandatos de sus padres, los...
Muecas de mano
Piedritas en la mano. Apretadas las piedritas. En mano las tenía. A las piedras las juntaba y apretaba. Curitas vendía. Estaban sucias, pude verlas....




































