Gerard Cheshire afirma que ha logrado descifrar el códice Voynich, lo que había sido un misterio por siglos.

En El lenguaje y el sistema de escritura de MS408 (explicado por Voynich), publicado en la revista Romance Studies, Cheshire describe la manera en que ha descifrado el manuscrito.: “Experimenté una serie de momentos ‘eureka’ mientras descifraba el código, seguido de una sensación de incredulidad y emoción cuando me di cuenta de la magnitud del logro, tanto en términos de su importancia lingüística como de las revelaciones sobre el origen y el contenido del manuscrito”, señala.

Antes de hablar sobre los hallazgos de Cheshire, adentrémonos un poco en su historia.

La historia del códice

La primera noticia de la existencia del Voynich data de 1580, cuando el emperador Rodolfo II de Habsburgo lo adquirió por 600 ducados, precio caro para la época. Rodolfo era afecto a temas de magia y temas afines, de allí que para los ingleses John Dee, un mago que decía comunicarse con los ángeles mediante unas piedras y Edward Kelley, un embaucador, les fuera fácil persuadirlo de la compra.

Wilfrid Voynich. Foto: Mary Evans / Scala, Firenze

El códice pasó por varias manos hasta llegar al convento franciscano de Mondragone, en Italia, donde en 1912 lo compró el tratante de antigüedades Wilfrid Voynich, de quien toma el nombre. Estaba convencido de que el códice Voynich encerraba conocimientos alquímicos que revolucionarían la ciencia moderna cuando pudiera descifrarse.

En 1931, su viuda lo vendió a un anticuario neoyorquino, Hans Peter Kraus, quien a falta de compradores terminó regalándolo a la Universidad de Yale en 1969, lugar en el que permanece hasta hoy dentro de la Biblioteca Beinecke de libros y manuscritos raros. 

Escrito sobre vitela (pergamino fino), con un total de 232 páginas (faltan algunas y hay otras desplegables), de 22 por 15 centímetros de formato y 5 de grosor, este códice contiene centenares de dibujos y 37.919 palabras con 25 letras o caracteres distintos, pero carece de autor, título, fecha y capítulos. Los análisis mediante carbono 14 han permitido datar la elaboración del pergamino entre los años 1404 y 1434. La letra es del tipo cursiva humanística en caracteres latinos, usada en Europa occidental entre mediados del siglo XV y comienzos del XVI. (Corral, 2018)

Las ilustraciones del códice van desde una serie de diagramas circulares zodiacales o astrológicos, grupos de mujeres desnudas bañándose en piscinas, más imágenes astronómicas, hasta una sección “farmacológica“. Existen pues varias “secciones” según el tipo de ilustraciones que aparecen en cada página. La más extensa es un “herbario” en el que se reproducen diversos tipos de plantas. Las plantas dibujadas son tan enigmáticas como el texto que las acompaña, pues no se han podido identificar con ninguna especie real. (Corral, 2018)

Diagrama zodiacal
Sección
Mujeres bañándose

Hallazgos sorprendentes y más de 200 páginas por traducir

Gerard Cheshire explica que lo que revela el manuscrito “es aún más sorprendente que los mitos y las fantasías que ha generado. Por ejemplo, el manuscrito fue compilado por monjas dominicas como una fuente de referencia para María de Castilla, reina de Aragón, tía abuela de Catalina de Aragón“.

Hasta antes de su desciframiento, el códice había generado un sinfín de hipótesis sobre su contenido,  algunas de ellas es que el texto contendría relatos esotéricos sobre ritos ocultos; y los dibujos de plantas, astros y mujeres serían símbolos alquímicos.

Se atribuyó su autoría al monje inglés Roger Bacon, pero Bacon vivió en el siglo XIII y el Voynich se ha datado en el XV. Se ha especulado que lo escribieron los cátaros; que es una adaptación de un texto ucraniano con letras latinas; que es obra de Leonardo da Vinci, pues parece escrito por un zurdo –Leonardo lo era– y contiene elementos propios del Renacimiento italiano; que lo escribió el arquitecto Filarete a mediados del siglo XV, pues aparece la traza de un edificio similar a la torre del castillo Sforzesco de Milán, que Filarete levantó, y unos dibujos que recuerdan a los tubos de desagüe que este arquitecto diseñó para el Hospital Mayor milanés. (Corral, 2018)

Cheshire no menoscaba la relevancia del códice, solo que lo remite a áreas concretas. Sostiene que “tampoco es exagerado decir que este trabajo representa uno de los desarrollos más importantes hasta la fecha en la lingüística romance”, pues el manuscrito está escrito en proto-romance, ancestral de las lenguas romances de hoy en día como portugués, español, francés, italiano, rumano, catalán y gallego. (La Razón, 2019)

El idioma utilizado era ubicuo en el Mediterráneo durante el periodo medieval, pero rara vez estaba escrito en documentos oficiales o importantes porque el latín era el idioma de la realeza, la iglesia y el gobierno. Como resultado, el proto-romance se perdió del registro hasta ahora“.

Cheshire explica en términos lingüísticos lo que hace que el manuscrito sea tan inusual: “Utiliza un lenguaje extinto. Su alfabeto es una combinación de símbolos desconocidos y más familiares. No incluye signos de puntuación dedicados, aunque algunas letras tienen variantes de símbolos para indicar puntuación o acentos fonéticos. Todas las letras están en minúsculas y hay sin dobles consonantes. Incluye diptongos, trivalentes, cuadrifongos e incluso quintifongos para la abreviatura de componentes fonéticos. También incluye algunas palabras y abreviaturas en latín”.

El siguiente paso es utilizar este conocimiento para traducir todo el manuscrito y compilar un léxico, que Cheshire reconoce que llevará tiempo y financiación, ya que consta de más de 200 páginas.

“Ahora que el lenguaje y el sistema de escritura han sido explicados, las páginas del manuscrito han sido abiertas para que los académicos puedan explorar y revelar, por primera vez, su verdadero contenido lingüístico e informativo”, indica. (La Razón, 2019)

 

 

 

Bibliografía

Corral, J. (2018). “El códice Voynich, el manuscrito más extraño del mundo”. En National Geographic España.

La Razón. (2019). “Manuscrito Voynich: Logran descifrar el texto más misterioso del mundo”.

 

2 Comentarios

  1. Excelente artículo, muy interesante y sobre todo trata de explicar la situación desde un punto de vista más realista.
    Enhorabuena equipo de Vagabunda.

    • Hola Miguel. Gracias por tu comentario, apreciamos tu interés y la valoración que haces del texto. Por supuesto que hay escépticos al respecto, aquí hemos traído a colación lo anunciado por el académico Cheshire y sobre la historia del códice. Cada lector evaluará la propuesta. ¡Saludos!

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