Me gustaría decir que vivimos en la época perfecta para distribuir conocimiento, y consumirlo, existen muchísimas plataformas de paga para encontrar esto sin mencionar los cientos de millones de recursos que tenemos en internet, pero el hecho de que tengamos esto no significa que no dicho acceso a la información no tenga su lado oscuro. Uno de ellos es la idealización o romantización de las enfermedades mentales en diversos productos de consumo, sobre todo de jóvenes.

Dichos productos abarcan desde series, películas, música, literatura hasta marcas de ropa que idealizan e incluso ponen en un pedestal de admiración los desórdenes mentales que pueden ser tan simples como el tener pánico por ciertas situaciones hasta depresión, problemas de ansiedad y psicosis.

Veremos cómo no solo los propios jóvenes son los “culpables” de este severo problema sino que también tienen que ver en esto ciertas marcas líderes en su rama laboral.

Los jóvenes somos el consumidor número uno online, eso nos convierte en blanco fácil para toda idea se nos quiera vender, pero tampoco somos tan tontos como para comernos todo lo que nos tiran, sabemos lo que queremos y muchas veces sabemos perfectamente cómo conseguirlo y esto se puede convertir en un arma de doble filo para nosotros y los que nos rodean.

La pre adolescencia y la adolescencia son etapas difíciles, no solo por los cambios físicos y/o hormonales que afectan al cerebro de formas muy específicas, sino porque son las etapas en las que a los chicos pueden ser moldeados de forma muy fácil, especialmente aquellos que no tiene una figura de autoridad a quien seguir o cuando esas figuras no están pendiente de ellos.

Las socialización digital del conocimiento (o desconocimiento)

El mundo está en constante cambio y nos encontramos en una era en la que ya se puede hablar de temas que se consideraban tabú o sensibles, esto lo podemos ver perfectamente reflejado en plataformas como NETFLIX, YOUTUBE, TUMBLR, estas redes son los lugares perfectos para informar o desinformarse, para marcar tendencia. Asimismo, nos encontramos con una realidad en la cual las redes sociales tienen cada vez tiene más impacto en las vidas personales.

Es a través de estas plataformas está creciendo la romantización de los trastornos mentales. Palabras como: “depresión”, “bipolaridad”, “ansiedad”, “anorexia”, etc. son usadas de manera frecuente y van tomando cada vez más popularidad. El problema surge cuando tomamos estas palabras y les otorgamos una connotación positiva: consumible.

Romanticismo es un término que puede emplearse de distintas maneras. Puede tratarse de la característica de aquel o aquello que es romántico (que expresa o comparte sus sentimientos o que es idealista). En sus distintas expresiones artísticas y filosóficas, el romanticismo, evidencia una valorización de lo individual y de la originalidad. El movimiento, por otra parte, destaca lo subjetivo y lo personal. (Porto y Gardey, 2016)

Teniendo esto en cuenta la definición la podemos aplicar también a redes sociales, moda, sitios de streaming, etc. Con esto podemos decir que romantizar es tomar un evento y convertirlo en algo sumamente épico, convertirlo en una moda, en algo que seguir. Esto queda perfecto para las grandes industrias que buscan un público fácil y seguro y los jóvenes somos todo esto y más.

Redes sociales 

El tema de las enfermedades mentales, va ganando popularidad entre las comunidades en FACEBOOK, INSTAGRAM, TWITTER, etc.; desde memes, fotos y frases. Gracias a películas, literatura y una bola de nieve  gigantesca de desinformación, hay quienes piensan que tener alguna enfermedad mental es “cool” o “genial”,

Es casi imposible moverse por esta red social sin tropezarse con blogs que fomentan la anorexia, fotografías de antebrazos llenos de cortes y citas sobre la depresión con cientos o miles de re-posts.

Muchos de los posts que encontramos taggeados con términos como #anxiety #suicide y #depression son de chicos muy jóvenes que no saben diferenciar los nervios de la ansiedad. Un día bajo es igual a depresión y haberse saltado un par de comidas es sufrir un trastorno alimenticio, la mayoría de los jóvenes se cuelgan de una de estas etiquetas solo para sentirse especiales por ello. Intentan emular esa imagen idealizada de belleza frágil asociada a la tristeza.

Moda

Comencemos este punto con una historia. Marta tiene 28 años, pero desde que le dieron la baja no hace nada si no está acompañada. Cada día se despierta con la sensación de que no tendrá fuerzas para enfrentarse al mundo. Cada día se siente culpable por no ser capaz de remontar sola.

Cuando se cumplen dos meses de su tratamiento, Marta decide volver a salir sola a la calle. Se quita el pijama por primera vez en semanas, se pone sus vaqueros favoritos, abraza a su madre y se acerca paseando al centro a mirar ropa, eso siempre solía animarla. Mientras está pasando perchas se encuentra con algo que hace que un montón de emociones se le atraganten en un segundo: «Depresión», el nombre de la enfermedad que la ha tenido recluida en casa repetido infinitas veces sobre la tela blanca de una camiseta.

La famosa empresa de ropa Forever 21 lanzó en camiseta que dice «Alta Ansiedad», tomando la ansiedad como algo lindo, como una moda, como algo que te pondrías un viernes para salir con tus amigos. Urban Outfitters lanzó camisetas con la palabra “DEPRESION” escrita por todas partes y claramente las reacciones no fueron específicamente agradables… Bajo el hashtag #DepressionIsNotAFashionStatement fueron muchos los que expresaron su desacuerdo con la marca de ropa.

Un caso ultrajante fue la que realizaron los “fans” de NIRVANA colocando la carta de suicidio de Kurt Cobain en una camiseta casual, perfecta para salir al parque y reírse un poco, ¿no?

Una de las frases más famosas para estampar en una camiseta es: CUTE BUT PSYCHO. Son muy lindas y todo con sus colores pastel, llamativas muy casuales y cómodas, pero ¿Qué pensara alguien que tiene que vivir con esto diariamente? Alguien que muchas veces es hecho menos por su “rara” condición, considero que quienes sufren de alguna enfermedad mental, seguro encontrarán poco agradables estas prendas, pues sensaciones como arrebatos de enojo, irritabilidad o frustración, tristeza crónica, ganas de llorar, vacío o desesperanza, culpa, falta de apetito, atracones de comida, insomnio, alucinaciones, etc. son solo algunos de los sentimientos que sufren día con día estas personas.

«Aquí no hay arte, no hay ningún trasfondo ni una broma sutil que no hemos acabado de entender. Son solo compañías tratando de ganar dinero convirtiendo en un accesorio de moda algo que debería tratarse con respeto». (Morgue, 2016)

La marca que se contrapone a todo lo visto es la de las jóvenes llamadas Kyle MacNevin, y Kayley Reed quienes lanzaron la línea de ropa, Wear You Label, como un proyecto que tiene como objetivo que las enfermedades mentales sean tratadas tal y como se trataría a un problema físico. Con sus diseños consiguen crear conciencia y recordarnos a todos que pasar una mala época no nos hace menos válidos. (Morgue, 2016)

Netflix

Los diagnósticos psiquiátricos han aumentado de forma drástica en todo el mundo. Los índices de depresión, ansiedad y suicidio se disparan y la Organización Mundial de la Salud ha declarado un estado de alarma por la tasa de discapacidad que estos padecimientos generan. Cada vez escuchamos hablar más de ellos y el contenido que se remite a la salud mental, proveniente de distintos medios, empieza a ser recurrente.

En Locura y Sociedad, Michel Foucault planteó que el concepto de “locura” está definido a partir de aquello que un determinado sistema de valores rechaza. Existen múltiples retratos de lo que ahora definimos como la “discapacidad, trastorno o padecimiento mental”, pero todas tienen en común el ser categorías que siguen operando bajo los mecanismos que el filósofo francés identificó hace más de medio siglo. (Negrete, 2018)

Como es bien sabido una de las razones por las que Netflix ha tenido tanto esto es por sus series y películas. Tenemos series muy buenas como Breaking bad, Sherlock y Black Mirior, pero también cosas como, 13 Reason Why, YOU, y la película de Ted Bundy. Mi crítica a estas producciones no es a nivel técnico o narrativo, sino a nivel de impacto psico-social en una parte de la población.

Veamos el caso de la serie 13 Reason Why, que independientemente del debate que se tiene acerca del uso indiscriminado del morbo, lo que preocupa realmente es la influencia de esta serie en personas emocionalmente vulnerables, quienes lejos de encontrar un consuelo, encontrarían una motivación más. Lo que nos indica que su éxito solo se derivaba de las fantasías más peligrosas de la juventud.

13 Reason Why

Otra película destacable es To the Bone, donde lo más preocupante de la película es, precisamente, que parece que se habla de la anorexia más como una enfermedad física que como una mental. Ejemplifica una enfermedad mental con un físico extremadamente delgado, y al que no todas las personas enfermas acaban llegando. Muestran ante la pantalla una aparente fragilidad romántica de la protagonista que parece etérea, dulce, pequeña, casi a punto de romperse en mil pedazos en todo momento.

Desde Netflix podrían haber hecho algo mucho más profundo, ir más allá, mostrar una persona enferma que no necesariamente estuviera en infra peso, para así romper con esos mitos. Pero no lo han hecho. Han preferido mantenerse en lo que vende, en lo que saben que los adolescentes verán.

‘Hasta los huesos’

En un principio, la preocupación de Netflix por temas asociados a padecimientos mentales pareciera apuntar a ofrecer un espejo de identificación y conscientización para los casi 94 millones de suscriptores con los que actualmente cuenta la plataforma, entre los cuales el sector más prominente es de jóvenes de entre 18 y 35 años. Sector que a su vez tiene una tendencia al alza en la tasa de suicidios y sentimientos de depresión tanto en México como en el mundo. Abordar y, de cierta manera, “normalizar” los padecimientos mentales es efectivamente un tema urgente de las agendas de inclusión.

Conclusión

Como sociedad tenemos un problema si los adolescentes ven estas patologías como algo que anhelar y muchos adultos como una pataleta de gente que no tiene agallas para lidiar con la vida. Se está perdiendo información o, al menos, se está malinterpretando.

Si necesitas ayuda, debes hacerlo saber, pero no te cuelgues de una red social, un video, canción o un meme para hacerlo notar; y si no necesitas ayuda y solo estás utilizando un problema serio y real para ser “interesante” o una “víctima” no es gracioso ni mucho menos “genial”, solo estas contribuyendo a desacreditar las enfermedades mentales como algo serio y le estás quitando a alguien la posibilidad de expresarse solo por miedo a ser visto como “un ridículo que busca atención”.

No todo se trata de un juego “divertido”, confiemos en que la empatía y el pensamiento crítico renazcan. No toda moda es buena, no toda serie que saque esa corporación del logo rojo será un obra maestra, no todo problema juvenil es simple y no todo obstáculo es penetrable.

 

 

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