Manto de gemas (2022) es la ópera prima de la directora mexico-boliviana Natalia López Gallardo. La cinta ganó el Oso de Plata en el Festival de Berlín con el Premio del Jurado; y ahora se presenta dentro de la competición de Festival Internacional de Cine de Morelia en su 20° edición.

Natalia López en la Berlinale 2022. Crédito de imagen: Berlinale.

Sinopsis: En pleno proceso de divorcio Isabel se instala en el campo donde descubre que su ayudante María tiene una hermana desaparecida. Isabel le ofrece su ayuda para encontrarla y el destino de ambas queda entrelazado. Mientras tanto la comandante de policía, Roberta, quiere rescatar a su hijo de los bajos fondos del crimen. Ahí se cruzará por azar con las dos indagadoras. Tres caminos se unen en un mundo de confusión y abandono donde, a pesar de todo, no muere el ánimo de rebelarse ante el infortunio. 

Manto de gemas es una película con una gran carga visual, llena de melancolía, desesperación e incertidumbre, que es necesaria debido a la temática que toca, vista desde la óptica femenina, que nos adentra en un México de contrastes, en el que nadie escapa a la violencia. El film nos hace pensar que ya no podemos voltear hacia otro lado y dejar de ver la violencia en la que estamos inmersos.

La entrevista

¿Cómo es el proceso de abordar una película tan buena cinematográicamente hablando, y a la vez, con una temática tan complicada como la de Manto de gemas?

Natalia López (directora): Justo por ello, por ese nivel nivel de complejidad amplísimo de la tragedia mexicana que no tiene una sola faceta, no tiene una sola capa, sino que está inmiscuido como una gotera en todos los muros de una casa, por debajo de la superficie, en todas las capas del tejido social, económico, antropológico, espiritual, es por ello que se puede hablar de esta tragedia desde tantos lugares; entonces realmente el enfrentarse con una problemática de este tipo hizo que la forma de hacer la película quisiera responder a eso mismo que no se puede definir.

Y es que no puede hablar de esta tragedia definiéndola fácilmente, conceptualizándola en una sola frase, porque tiene muchas aristas este, así como la realidad tiene muchas aristas también. En México nada es lo que parece, todo tiene muchas caras, muchos significados, entonces realmente el modo de abordar esto fue respetuoso con esa misma naturaleza, con la naturaleza ambigua, contradictoria y compleja de nuestra realidad, y de esta problemática.

Fotograma de la película. Cortesía: Piano Distribución

Ahora bien, lo otro es que las películas no se construyen en un solo tirón, ¿no? Finalmente también se construyen en capas, en muchos procesos, entonces, todo lo que se va decidiendo paso por paso, se va tejiendo con las decisiones de ese momento y esto hace que el resultado de la película en algún momento se devele ante la persona misma que la está haciendo, que realmente no sabe cómo va a ser exactamente la película. Esto realmente a mí me pasó: fui descubriendo la temática de la película al hacerla. Ahora que la veo es porque la cinta tiene que ver con el miedo de vivir en una sociedad donde no se está construyendo un futuro en común.

En su momento, lo que me me disparó de alguna manera la re-escritura de la historia –a pesar de que ya había un guión– porque me di cuenta que la película debía tratar sobre lo colectivo, así que no era sobre una anécdota, ni sobre una de las manifestaciones de la violencia que vivimos, sino que era sobre todo lo que compartimos todos, esta especie de herida causada por la tragedia, esa humedad que está detrás de los muros, a la que todos podemos acceder si rascamos un poquito más. Así que caí en cuenta que era una película sobre lo colectivo, sobre la tragedia que nos concierne a todos, entonces fue así como la abordé, y con muchísima confianza en los elementos y en las herramientas del lenguaje cinematográfico, con con total confianza en la potencialidad del movimiento de cámara, de la luz, de los diálogos, del sonido; confiando no solo en la narrativa sino en crear un cine que va mucho más allá de contar una historia, confiando en un cine que es una experiencia que tiene que ver con el cuerpo, con transmitir un espacio emotivo una sensorialidad.

Manto de gemas. Película mexicana gana Oso de Plata - Grupo Milenio
Nailea Norvid. Fotograma de la película.

Sí, por cierto, se percibe una gran naturalidad en muchas de las secuencias, a veces uno se pregunta si no está frente a un documental, de allí me han surgido un par de impresiones. Por ejemplo, revisando tu trayectoria, vemos que participaste en la película de Heli (dirigida por Amat Escalante), y justo cuando la estaba viendo me recordó esa película. Comparando esta cinta con Manto de gemas, pienso que de Heli a la fecha han pasado 9 casi 10 años, se puede partir incluso pensar en los dos sexenios que eso significa, por ello quisiera preguntarte sobre tu experiencia, tras trabajar como editora en Heli hasta esta tu ópera prima, con una temática que sigue reflejando lo fuerte y trágico de nuestra realidad como país.

Natalia: Todo lo que sé sobre cine lo sé por haber compartido con otros directores sus ideas, sus metodologías, haberlos visto tomar decisiones, aprender de ellos y haber sido editora durante 15 años. Realmente de ahí viene todo, a partir de allí desarrollé mi pasión por el lenguaje cinematográfico, de este trabajo previo aprendí a analizar realmente los elementos del cine, a darme cuenta qué significaba el ritmo, qué significaba el tiempo, darme cuenta que realmente todos los planos no tenían una vocación individual sino de sistema.

Realmente reflexioné mucho sobre el cine en todo en todo ese tiempo, y Heli fue una experiencia hermosa porque trabajando con Amat Escalante nos dimos mucho tiempo para editar y mucho tiempo para intercambiar ideas, así que este fue un proceso muy muy rico a nivel creativo. Y sí, como dices, 10 años después la problemática, la misma tragedia de México y que encima se ha complejizado y ha crecido, básicamente está más arraigada, probablemente esta ha calado más profundo, se ha vuelto parte de nuestra realidad, ahora ya no hay cómo diferenciarla, la realidad mexicana es esa.

Pensar en eso es brutal, y creo que los creadores mexicanos y creadoras de todos los ámbitos vamos a seguir hablando sobre esto. No es extraño que Amat lo haya hecho hace 10 años y que yo lo haga ahora y que alguien más lo haga en 5 años, y que las nuevas generaciones lo sigan haciendo. Es como si en Austria hablaran sobre la soledad, que es un problema arraigado en su sociedad, así esta tragedia está arraigada en la nuestra, de modo que es algo de lo que tenemos que seguir y seguir hablando.

Precisamente recuerdo que cuando fui a ver Heli, a una sala comercial, vi que varias personas se salieron de la sala, pero yo veía que era más allá de si era porque les gustó o no la película, era un forma de negar eso, como de voltearse para otro lado, y que es algo similar a lo que tú también has descrito acerca de tu película. Podemos voltearnos, pero aunque lo hagamos, ahí está todo.

Natalia: Sí. Es que creo que no nos podemos voltear, eso es muy importante de alguna manera, por eso esa última escena de la película alude al dónde estamos parados, desde dónde estamos mirando un mundo que se está incendiando enfrente de nosotros en cámara lenta y no hacemos nada. Entonces, ¿realmente cómo nos enfrentamos a esa realidad? Justo con ello tiene que ver el título de la película: manto de gemas es una idea budista de la realidad, en donde cada gema se reflejan las demás, y yo creo que a si hay algún tipo de solución es efectivamente mirar al prójimo, voltear y vernos otra vez, identificarnos otra vez y que sea un que sea un trabajo colectivo de reconstrucción.

Y retomando una pregunta muy técnica, que seguro ha sido recurrente en entrevistas, ¿cómo fue el trabajo con los actores?

Natalia: Sobre los actores y no actores, mira, como yo soy novata en la dirección de actores, realmente tuve que buscar mi camino con las herramientas que tenía, que no eran muchas. De lo único que realmente sentí certeza era que no les tenía que dar el guion a ninguno de ellos ni actores ni actores naturales, porque creo que la palabra escrita es muy fuerte, es muy definitoria, es un concepto, entonces es muy difícil después librarse de ella. Así que con todos trabajé de manera oral, a través de pláticas, de las sensaciones y a través de la construcción de una confianza fuerte.

Ellos sabían que se podían abrir conmigo porque sabían que yo me iba a abrir completamente con ellos, y creamos un espacio de confianza diferente en cada caso, con Juan Daniel era uno, con Antonia otro, con María era un espacio diferente, pero todos tenían el mismo nivel de confianza. En el caso de Antonia, ella tenía muchas más herramientas actorales y de alguna manera me reclamaba esta ambigüedad que yo le planteaba, ella necesitaba un poco más de certeza; en cambio María no, porque María responde a una cosmogonía no occidental, así que no le importaba vivir un poco con la ambigüedad. Con cada uno había una relación y una una búsqueda diferente, pero siempre de manera oral de manera directa y basada en la confianza.

Fotograma de la película. Cortesía: Piano Distribución

Hay dos escenas que capturaron mi atención, una es donde están jugando en la cancha de futbol, y la otra, esta escena donde están en el Ministerio Público, ese retrato de la burocracia mexicana, que si en las ciudades está rebasada, esto se ve subrayado en lo rural. Me recordó esta película de Fe, Esperanza y Caridad (1974), donde Katy Jurado va a reclamar a su hijo al Ministerio Público, y ahora, 50 años después, vemos que ya ni siquiera es reclamar el cuerpo, sino no saber dónde está. ¿Nos platicas un poco más sobre ello?

Natalia: Sí. Es muy interesante que retomes esto de la burocracia. Realmente la burocracia siempre es un laberinto donde donde no hay salida o donde la salida está realmente difícil de encontrar. Para mí, en el proceso de investigación el estar en esos lugares eran experiencias muy sonoras, realmente me sentaba ahí muchas veces a esperar poder hablar con alguien y a observar la situación. Nada más estuve en Ministerios Públicos en lugares donde hacían pruebas de sangre en municipalidades y mi papel ahí era de observador. A veces nada más cerraba los ojos porque pues pasaba tiempo y estaba cansada, aburrida y sólo oía, y me acuerdo que muchas de estas secuencias fueron escritas en sonido, es decir, lo que yo oí era una especie de cacofonía de nombres nombres y nombres y nombres y nombres y direcciones y datos y pensé en transmitir esa sensación.

Además, de todos los que estábamos ahí, la persona que estaba apuntando los datos, la persona que estaba atestiguando, el guardia que estaba al lado, yo, todos sabíamos que esos datos iban a perderse en el laberinto de la burocracia, y que no servía de nada decir cuál era la fecha, cuál era el nombre, cómo iba vestida, si estaba saliendo de la escuela o de la carretera. Todo eso creaba una especie de desesperanza terrible, muy terrible. Sin embargo, también es cierto que de algún lugar hay que sostenerse, ¿no? Esa es la naturaleza de la tragedia de todas estas personas, lo veas por donde lo veas, así es.

Fotograma de la película. Cortesía: Piano Distribución

FICHA TÉCNICA

Dirigida por: Natalia López Gallardo

Escrita por: Natalia López Gallardo

Música : Santiago Pedroncini

Productores: Fernanda de la Peza, Joaquín del Paso, Natalia López Gallardo

Diseño de vestuario: Mary Ann Smith

Editores: Natalia López Gallardo – Omar Guzmán – Miguel Schverdfinger

Reparto: Nailea NorvindAntonia OlivaresAida RoaJuan Daniel GarciaSherlyn Zavala DiazBalam Toledo

Diseño sonoro: Guido Berenblum – Thomas Becka

Diseño de producción: Yves Roldán

CARTEL

Sección visual de Manto de gemas - FilmAffinity

TRAILER

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