Círculo de Tiza

En el centro de Cuba, específicamente en la cosmopolita y siempre animada ciudad de Santa Clara, la canción de autor es asidero para novedosas sonoridades. Allí, en una casona sede de la Asociación Hermanos Saíz (que agrupa a la joven vanguardia artística de Cuba) en Villa Clara, cada viernes en la tarde noche, el dúo Círculo de Tiza comparte con su público el gusto por la música rural de Norteamérica.

Víctor Daniel Évora Mendoza y Yasmany López Cuella (El Baby) ofrecen desde hace siete años esta línea de composición rara, frente a un público mayoritariamente joven. Ahora, enfrascados en la grabación de su primer disco: «Disparen al círculo», a cargo de una productora independiente llamada GDC Records.

Foto: Randol Pino

“Nosotros lo hemos nombrado » el disco interoceánico» porque se está haciendo con la ayuda de grandes amigos músicos que residen en otros países, ellos lo están conformando junto a nosotros, y es una aventura que, aunque todavía tardará un poco en llegar a puerto final, está siendo de mucho aprendizaje.”

Según Víctor, se trata de un resumen, por así llamarlo, de las canciones que han marcado pauta en estos casi 15 años de sus carreras como dúo, en la cuerda del country como género musical. “Contiene doce temas entre los que se incluyen blues, rock alternativo, funk y la balada.” 

“¡Cosa difícil la selección! porque es complicado escoger de entre casi 100 canciones de repertorio común, solamente 12 para el disco que inaugure la historia fonográfica de la agrupación. Pero logramos llegar a un consenso y esperamos que las canciones se encargan de hacer el resto una vez que el público se adueña de ellas.”

Y en tanto se coce dicha novedad editorial, los músicos nos develan su historia como amigos y como compositores. Se conocieron mientras planeaban su acto de graduación. Entonces emergieron intereses profesionales y el gusto por arquetipos de la canción política de Cuba, como Santiago Feliú, Carlos Varela y Polito Ibáñez. También por el rock and roll y el country. 

En septiembre de 2007, poco después de graduados como instructores de arte, estos jóvenes fundaron el dúo a guitarra y dos voces Círculo de Tiza, que les ha hecho crecer como músicos hasta convertirse en profesionales. Y es que Víctor y Yasmany coinciden hasta en la fecha de nacimiento: 10 de mayo de 1985. Quizá por eso en su repertorio es difícil determinar la autoría de una y otra pieza.

Foto: Randol Pino

—¿Componen a cuatro manos?

Víctor: — Solo un tema, Pacto de humo, que se estrenó hace 11 años. Él tiene sus composiciones y yo tengo las mías — responde mientras fuma un cigarrillo.   

Yasmany abarca temas diversos, resaltando más lo existencial, “y yo tengo una inquietud más acentuada hacia las canciones sociales. En el plano personal compuse mi primera canción a los 14 años, pero realmente comencé a sentir que surgía algo nuevo dentro de mí cuando llevábamos un año con el dúo, que montamos mis primeras composiciones y pude sentirme cantautor”.

En su repertorio en general, estos músicos recrean el panorama musical de los pueblos periféricos (o sea, del campesinado) de Estados Unidos y Canadá, sustentado en géneros como el folk country, el blues, el funk y el rock-pop, aunque según hacen constar ellos mismos; «con reminiscencias de lo que aportó para el Movimiento de la Nueva Trova en Cuba, los elementos del llamado rock nacional, en Argentina y el reggae en Jamaica.

“Te hablo, por ejemplo, del swamp rock, este rock and roll que resalta la guitarra y la voz. Además, trabajamos el blues, el reggae de Jamaica nos llama mucho la atención y recurrimos también al funk conocido en los años 70 en Cuba como pastilla”, explica Yasmany y Víctor argumenta: “Es una línea que desde la canción de autor trabaja elementos de esos géneros, pero últimamente estamos centrados en explorar diversas variantes del country; por ejemplo, la balada country y el bluegrass. Actualmente vamos por el camino de la experimentación alternativa, por ejemplo, te puedes encontrar el reggae, con rock alternativo, con el country.” 

Y aunque esta se ajusta al formato de banda (bajo, guitarra, guitarra eléctrica y teclado fundamentalmente), Círculo de Tiza hoy día está integrado solo por sus dos fundadores, Víctor y Yasmany.

Foto: Randol Pino

Defienden esta música de habla inglesa preferiblemente, ¿pero cantan todos sus temas en español?

—Sí, casi todos, excepto algunos cover —contestan casi a dúo y se ríen.

Entonces presumo que no soy la primera en acotar la paradoja. “A mucha gente, sobre todo los extranjeros que nos escuchan, les parecen raros dos cubanos sin banda y cantando country en español, creo que “no les da la lista con el billete” explica Yasmany sin dejar de reír. Luego se ponen serios, lo que hacen constituye “un reto”, sostiene Víctor.

Pienso también en el hecho de cantar country en un contexto donde son frecuentes otras sonoridades como la timba, la guaracha, el punto; y otro folclor, digamos, caribeño, latino, afrocubano. ¿Han considerado la experimentación con mezclas cubanas que les permitan acercarse más al público hispanohablante?

Yasmany: — Defendemos la música cubana en todas las instancias que haya que hacerlo, pero nuestra línea de trabajo es otra, sin que esto constituya una camisa de fuerza para la experimentación futura con los ritmos predominantes o representativos en nuestro país.

Víctor: — En nuestras canciones hay mucho rejuego de palabras, doble sentido, frases que escuchamos en la calle. Son guiños a la cultura cubana más popular. También en la sonoridad nos hemos acercado a nuestras raíces campesinas.

“Por ejemplo, tenemos un country bluegrass, Pieles de corderos, que es una chota, una descarga a los cornudos, ya que trata sobre prejuicios hacia los hombres que consienten el adulterio femenino; y al final incorporamos unos compases del punto cubano. Es un homenaje que quisimos hacer a nuestro folclor; pero también representan las dos orillas: lo cubano y lo extranjero desde su ruralidad”.

“Observamos la realidad, la gente, sus expresiones y todo eso lo incorporamos a nuestro repertorio,” explica Yasmany, con aire evocador. “Nosotros nacimos en el campo, en pequeños pueblos alejados de la ciudad cuya ruralidad está impregnada de un folclor muy hermoso tanto en el habla como en la forma sana de ver la vida. Subyace la poética del lugar de donde venimos en nuestros temas, que a veces contienen dicharachos propios del campesinado nuestro”.  

Fotografía en vivo: Verde Gil

—Me comentaban que no les interesa el verso fácil y que les gusta mucho abordar contenidos sociales ¿Cómo se ven dentro del movimiento de la canción política actual? 

Lo que nos interesa es llevar un mensaje, sin recetas”, me contesta Víctor con rapidez, y su amigo lo apoya casi sacándole las palabras: “Sencillamente planteamos un punto de vista y la gente lo digiere como mejor entienda. Y las etiquetas no nos interesan mucho.  

“El ser humano trata de etiquetar, de engavetar o encuadernar las cosas; pero tratamos, en la medida de lo posible, de estar por encima de eso y crear sencillamente”.

—En su música está presente la religiosidad… 

Víctor: Abordamos temas reflexivos, las preguntas existenciales que se hace el ser humano, y dentro de esto la relación con Dios, como un referente; tanto si las personas creen que existe como si no.

Fotografía en vivo: Verde Gil

—¿Cuáles son los desafíos actuales de Círculo de Tiza?

Yasmany: No hemos abandonado el sueño de tener una banda —responde con los ojos chispeantes—. De hecho, las grabaciones del disco que estamos haciendo ahora van acompañadas por instrumentos reales, gracias a la ayuda desinteresada de algunos amigos músicos.  

—Por último, lo primero: ¿por qué Círculo de Tiza?

Víctor: “Es una obra de teatro de Bertolt Brecht que se llama El Círculo de Tiza Caucasiano, inspirado en el cuento chino El círculo de tiza; y a su vez da nombre a una canción de Carlos Varela. Todo esto se mezcla con la mitología escandinava, que refiere aquel círculo de sal que protege a las personas de buena voluntad de las malas acechanzas.”

Yasmany: — “También tiene que ver con la lectura que nosotros le damos a esa frase. Un Círculo de Tiza puede ser efímero. Es como el círculo de la vida, que también es frágil. Como mismo se puede borrar de un plumazo un trazo de tiza, se puede borrar la vida de un ser humano.”

Víctor: — “Y estamos empeñados en que dentro de ese círculo solo entren los buenos seres humanos, la gente de buen querer, la buena voluntad. La paz, la esperanza y el amor. Sobre todo, esas tres cosas. “

Así, el repertorio de Círculo de Tiza aboga por temáticas de valor universal; el amor, la libertad, la patria, la nostalgia y la crítica social. Estas pasan por la subjetividad de los creadores, cosmovisiones y sensibilidad artística que tributan a la construcción de un discurso de lo cotidiano que se funde en sentimientos y proposiciones más generales.

Fotografía en vivo: Verde Gil

Texto originalmente publicado en: Asociación Hermanos Saíz. Arte Joven Cubano

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