Elsinore. Un cuaderno es la última novela que realizó Salvador Elizondo, publicada en 1988, y que este año ha sido reeditada por Era, tanto en versión impresa como digital.

Salvador Elizondo (Ciudad de México, 1932-2006) es ampliamente reconocido dentro de la literatura mexicana, aunque la lectura y seguimiento de su obra se acercan más a lo que ocurre con los escritores de culto.

Con Elsinore. Un cuaderno, nos encontramos con una de sus obras más intimistas, donde narra su estancia adolescente de tres años en una escuela militar de California, al terminar la Segunda Guerra Mundial.

Inscrita en la novela de formación (bildungsroman), conjuga memoria, ensoñación, despertar sexual, relato de aventuras, español e inglés, la realidad de los trabajadores y braceros mexicanos en Estados Unidos vista por un chico que los observa a la distancia, la camaradería y la vida en un internado. Todo esto es narrado de manera ágil, como si escucháramos tras bambalinas cómo el escritor se va narrando a sí mismo sus propias aventuras y ensoñaciones antes de teclear sobre su máquina de escribir.

En esto se emparenta por completo con Farabeuf, su novela más emblemática, representativa de la literatura del medio siglo XX mexicano; pues en ambas encontramos esta apelación al mundo onírico y su relación misteriosa, indisoluble y arcaica con la realidad y la forma en que la percibimos e interpretamos.

En esta obra que nos sumerge en la realidad de un adolescente, no podía faltar el despertar sexual como componente esencial. En este caso, la figura femenina que producirá las ensoñaciones del estudiante, se llama Mrs Simpson, su maestra de baile:

Estaba profundamente enamorado de ella. Ése era mi secreto. Estaba más allá de Krafft-Ebing y de todo. La pasión por una sola mujer nunca es más intensa ni más aparatosa que en la adolescencia, mientras es uno todavía capaz de desear tan intensamente sin ninguna esperanza de ser correspondido, un amor sublime, en fin… Mi mente proyectaba su rostro y su cuerpo contra el aterido paisaje invernal que desfilaba frente a las ventanillas del camión amarillo. Sobre los valles y las colinas flotaban el espíritu y el recuerdo de su cuerpo, la mirada azul de la sin par Lenore… Ah, Mrs Simpson, Ma´m…! Contra el inmenso gasómetro veía su rostro magnífico y oía su voz, secreta como la mía, que iba diciendo a lo largo del trayecto You´re magnificent at conga! You´re wonderful at Latin rhythms!

Elizondo tenía en alta estima a Elsinore, señala Gonzalo Lizardo (2020), pues “así lo hizo saber en la feria del libro de Frankfurt de 1995, a donde asistió junto con José Agustín, Fernando del Paso, Sergio Pitol y otros narradores mexicanos. Fastidiado de que le preguntaran sobre sus viejos libros, Elizondo desvió la atención hacia su novela más reciente y su relación con el problema del lenguaje en México”, y dijo:

Yo hace como dos o tres años escribí otro librito, una novela pequeña que se llama Elsinore. Elsinore (…) es el nombre de un pequeño pueblo de California, donde yo fui a la escuela militar, cosa que era común en el orden de la educación en México, que se mandaba a los jóvenes a estudiar a los Estados Unidos para que aprendieran inglés (…) Entonces, en California, donde estaba ese pueblo, Elsinore, y donde yo iba a la escuela en tiempos de la guerra, una escuela militar, había muchas lenguas que se mezclaban: había el inglés, había lo que entonces se llamaba “el pocho”, que es el español que hablan los mexicanos radicados en Los Ángeles, el habla además militar o cuartelaria, muy en boga en ese momento por la guerra (…) Entonces yo traté de construir un pequeño libro narrando mis aventuras en esa escuela, en el que no uso ya el español “legal”, digamos, sino que me valgo de todas esas lenguas que se hablan, inclusive mezclándolas, como lo hacían por ejemplo los pochos, o los braseros que aprendían unas cuantas palabras de inglés. Entonces yo traté en ese librito de poner todo lo que pasa en inglés, en inglés, y todo lo que pasa en español, en español, utilizando también las mezclas del pocho y de modificaciones que se introducían normalmente por el uso de una lengua extranjera. Ese considero yo que ha sido mi mejor libro.

Así que, con esta reedición podemos internarnos y disfrutar de ese mundo nostálgico que recreó Elizondo, metaliterario y con guiños a los juegos del lenguaje que hoy se han normalizado con el arribo de la virtualidad y la globalización.

 

 

Bibliografía

Lizardo, G. (2020). Nostalgia, escritura y transgresión: Elsinore. Un cuaderno, de Salvador Elizondo, en M.

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