Geraldine Chaplin, en La fiera y la fiesta

La fiera y la fiesta (o Holy Beast) es una película codirigida, escrita y producida por Laura Amelia Guzmán (República Dominicana, 1980) e Israel Cárdenas (Monterrey, 1980). La película arrasó en el Berlin International Film Festival y en el Festival de Los Cabos. Tras dos años de su estreno en festivales, a partir del 20 de mayo ha llegado a las salas de varios cines del país. De modo que, además de invitarlos a verla, les compartimos la entrevista que le hicimos a Laura Amelia.

Sinopsis: La actriz Vera V (Geraldine Chaplin). reúne los restos de su círculo social de los años 70 para rodar una última película: un guión inconcluso que dejó atrás el legendario cineasta dominicano Jean-Louis Jorge. Una producción espléndida, con números musicales grandiosos. Pero fuerzas ocultas amenazan el rodaje, obligando a Vera a buscar respuestas en su pasado.

Jean-Louis Jorge (1947-2000) es un personaje real del cine dominicano. Tras dirigir cortos que lo  pusieron en la mira internacional, Jorge se mudó a los Estados Unidos, donde dirigió su primer largometraje titulado La serpiente de la luna de los piratas (1973), y después a Francia, donde produjo Mélodrame (1976). Tras su regreso a su natal República Dominicana en 1982, se dedicó al teatro y la producción televisiva, y solo más de una década después volvería al cine con Afrodita (1996). Su primer proyecto dominicano fue el último, pues dos años después Jean-Louis Jorge fue asesinado en su hogar bajo circunstancias que a la fecha no han sido esclarecidas. 

Trayectoria de los protagonistas

  • Geraldine Chaplin, quien da vida a «Vera V». Es una prolífica actriz hija del legendario Charlie Chaplin, con más de 150 créditos en cine y TV durante más de 50 años de trayectoria. Desde su debut en el cine de lengua inglesa con Doctor Zhivago (1965), el cual le mereció una nominación al Globo de Oro por Mejor Actriz, Geraldine se ganó el amor del público y la crítica global. Asimismo, ha tenido una aclamada carrera en películas de lengua española desde los años 70, incluyendo Cría Cuervos (1973) y otros proyectos de Carlos Saura, por la cual fue reconocida en 2006 con una medalla de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de España.
Geraldine Chaplin. Cortesía Piano.
  • Udo Kier interpreta a»Henry». Actor alemán con más de 200 créditos en una carrera cinematográfica de más de 5 décadas. Tras interpretar a un vampiro en la icónica Flesh for Frankenstein (1973)  de Andy Warhol, Kier  tuvo recurrentes papeles de vampiro y otros seres sobrenaturales, incluyendo producciones comerciales como Blade (1998) y películas de arte como Shadow of the Vampire (2000). Asimismo, ha participado en numerosas ocasiones en películas de directores de culto como Gus van Sant, Rainer Werner Fassbinder, Dario Argento, y Lars von Trier, con quien ha actuado en cada proyecto desde 1987.
Udo Kier. Cortesía Piano.
  • Luis Ospina como “Martín”. Reconocido director, guionista y productor de cine colombiano​ vinculado al movimiento de Caliwood, quien a lo largo de su carrera dirigió alrededor de 34 producciones. Fue codirector del Cine Club de Cali (1972-77), profesor de cine en la Universidad del Valle (1979-80), director de la Cinemateca del Museo de Arte Moderno La Tertulia, Cali (1986), crítico de cine y cronista para varias publicaciones especializadas, algunas de las cuales fue cofundador como Ojo al Cine, Kinetoscopio, El Pueblo, Cinemateca y muchas otras. Su trabajo fue premiado en festivales internacionales como los de La Habana, Sitges, Miami, Lima, Caracas y Toulouse. La Fiera y la Fiesta fue el último proyecto cinematográfico en que participó esta amada figura del cine latinoamericano.
Laura Amelia en grabación con Geraldine al fondo. Fotografía: Carlos Rodriguez.

Entrevista a Laura Amelia Guzmán

Tuvimos la oportunidad de conversar con Laura Amelia, aquí les compartimos la entrevista.

Tanto en literatura como en el cine, hay una amplia tradición en abordar lo sobrenatural, el vampirismo en particular, ahora, tanto en ti como en Israel, ¿Cómo surge la idea de traer ese mundo lleno de sangre, colmillos y muerte, lleno de exotismo, a un contexto actual?

Laura Amelia (LA): Pues te cuento que leí en una entrevista, dentro de la búsqueda que hice para armar el rompecabezas sobre la vida y obra de Jean-Louis Jorge, y me topo con una cita de él que dice:  “el cine está perdiendo su magia, porque está siendo demasiado realista”. Y la verdad es que mis películas, de mágicas poquito, ¿no?, entonces dejé que ese espíritu de él reinara en mí y le subí el volumen un poquito, fue cuestión de perderle el miedo, de empaparnos.

Entonces, nos sumergimos en referentes de los años setenta, con Luis Ospina, realizador colombiano y todo su equipo o Carlos Mayolo; ellos tenían una fascinación por el gótico tropical, hicieron películas como Pura Sangre, y eso en el cine latinoamericano se dejó de explorar, son pocas las películas que tratan ese tema y sentía que para honrar la obra de Jean-Louis tenía que abordarlo de alguna manera u otra. Había en él una fascinación por la inmortalidad, entonces era una forma de alcanzarlo. Muchas de sus vedettes se entregaban al vampiro a cambio de gloria e inmortalidad. Entonces, era un poco el espíritu de estos personajes que están llegando al ocaso de su carrera y su vida.

A propósito de esto, ¿qué nos cuentas sobre la tensión sexual entre vejez y juventud tan resaltada en la cinta y tan vinculada al universo del vampirismo?

LA: Sí, es el contraste de las pieles, los rostros. Y es que yo estoy trabajando con este equipo de gente mayorcita, los jóvenes grandes yo les llamo y que siguen siendo de espíritu muy joven aunque su cuerpo ha envejecido y ellos quisieran seguir siendo jóvenes, se siguen sintiendo así. Entonces esta generación de los bailarines es como un espejo de ellos, el estar delante de cámara, de cuando eran jóvenes y salvajes.

¿Nos podrías contar un poco sobre la interculturalidad que hay en la película, desde el uso del lenguaje, los referentes culturales y las nacionalidades de los actores?

LA: Es parte de la vida de Jean-Louis, de la visión cosmopolita que él tenía, porque a pesar de ser de la una comunidad pequeña de la República Dominicana, su madre era francesa y él recibió una educación norteamericana, estudió en los Ángeles, hizo su primera película en inglés y luego se fue a Francia y su película se distribuyó en varias salas y eso le abrió las puertas para hacer su segunda película. No existía cine del caribe allá en Europa. Después regresó con ese bagaje cultural a Santo Domingo, se codeó con artistas vanguardistas y los idiomas de su vida fueron siempre inglés, español y francés y español. Este último fue debido a que vivió 10 años en Francia… Para mi Jean-Louis fue como un tío, de esos que la vida te regala, muy amigos de mis padres, y yo sentía una responsabilidad de hacer un homenaje a esa generación de artistas. En los ochenta era muy difícil hacer cine en el caribe, por lo que muchos de ellos se dedicaban al audiovisual pero desde el espectáculo, videoclips, televisión, etc, pero era muy difícil producir y hacer cine, por lo que yo ahora sentía esa responsabilidad por rendir un homenaje a esa generación, a ese grupo.

En una escena de la película, la referencia a la muerte de los indios taínos que hace Yony (el nieto de Vera), en medio de la alusión a la arrogancia de Vera, es un punto relevante respecto al título de la cinta, ¿no es así?

LA: Sí, es un referente. Dentro de la canasta de elementos de las obras que dejó Jean-Louis, dejó un guión de Enriquillo, el indio taíno que se llevaron a España, él era un luchador [lideró una rebelión contra los españoles en el siglo XVI] y como estábamos trabajando en el terreno de lo fantasmal, creí que era muy acertado incluirlo, sentía que había cabida incluso para esto; o sea, cuando Vera ingresa a esta zona debajo del campo de golf y esas villas de lujo está en una zona que fue un asentamiento taíno muy fuerte donde todos esos indios fueron aniquilados. Entonces, cuando Yony y Vera descubren esa zona debajo el campo de golf, en esa cueva, para mí, había una presencia perteneciente a ese mundo más sensorial, por lo que sentí que tenía cabida y le di rienda suelta a la alusión.

Esta película me permitió eso, darle rienda suelta a incluir muchas preocupaciones y no tratar de forzar las cosas, de jugar con la narrativa no lineal, y en ese sentido fue muy divertido. Yo escuchaba que Jean-Louis en sus películas se divertía mucho filmando y yo me divertí tanto filmándola como editándola, porque había tantas posibilidades y era tan libre que fue de las primeras veces que me di esa libertad.

Al sentir ese compromiso de hacer un documento real, sobre quiénes eran estas personas, el honrar su memoria, tenía la vara muy alta, y todo el tiempo sentía que me estaban observando y al compartirle el material a Luis Ospina, de alguna forma me hacía sentir que ellos me estaban observando…

Entonces se cumplió lo que la película manifiesta: la presencia de Jean-Louis estuvo presente. Y dentro de ese mundo inspirado en su figura, la música, así como el baile y la coreografía, son un elemento central. Nos podrías contar sobre la selección de las piezas musicales, que en su mayoría son hipnotizantes.

LA: Jean-Louis tenía fascinación por el cine mudo, clásico, sin embargo, por ejemplo, en una de sus películas él utilizó un tango que es muy sugerente, y encontramos quién lo hizo y conseguimos los derechos. De hecho, la película de Jean-Louis, La serpiente de la luna de los piratas, el título viene también de un tango. Entonces dijimos, por ahí. Es todo muy sui generis, un mélanger, una amplia gama de estilos.

La película, al ser un duelo, sentimos que el theremín, que es un instrumento muy particular, inquietante en su sonido, representaba esa melancolía que sentía Vera al estar encarando el proyecto. Sentía que era una voz de ella, y encontramos un músico joven, que subía sus videos, un chico de 17 años, francés, que tocaba el theremín desde niño, lo contactamos y nos compuso algunos temas de la película. Él ha ido creciendo y hemos seguido con la colaboración con este músico, pues en la película que ahora estoy haciendo, él también participa. Fue un hallazgo enorme para mí como encontrar una voz nueva.

Luego, pues la mezcla de los bailes. Jean-Louis trabajó muchos las coreografías, los bailes con vedettes, el merengue caribeño, ese ritmo. También hay una canción francesa, que el personaje de Vera está inspirado en la actriz Edwige Belmore, quien era una cantante, modelo francesa que compartió mucho con Jean-Louis. Trabajaban juntos en la Puerta du Palace, ellos decidían quién entraba y quién no a esas fiestas de cada noche, y se convirtió en su pareja sentimental. Ella cantó esa canción en un disco que ella produjo. Esta es otra versión de otra artista porque nunca dimos con los derechos de su música. Creo que el tema de respóndeme tiene mucho que ver con lo que Vera sentía en ese momento en que estaba invocando a Jean-Louis, cuando se decía «necesito saber si lo estoy haciendo bien, dame una señal». Así que esta canción era como la confirmación a ese discurso.

Como puedes ver, es todo muy ecléctico. Hay una pieza de un compositor, Ernesto Lecuona, músico cubano de los años de los cuarenta con unas composiciones muy potentes, muy clásicas, a Jean-Louis le gustaba mucho. La Lupe, que era de sus artistas favoritas, con el tema Adiós, que cierra la película. Todos estos son guiños a su vida, a su obra, a personajes que lo influenciaron. Todo estaba ahí, había tantos elementos con los que jugar que nos dimos un banquete muy rico con todas las posibilidades.

¿Cómo fue trabajar con Geraldine y con Udo?

LA: Fue fantástico el trabajo con Geraldine, ella decía que la manera en la que trabajamos era totalmente diferente a lo que ella había hecho antes, pero le encantó, entendió el juego inmediatamente. Era una manera en donde todos colaborábamos para entender a los personajes y construir los diálogos juntos. O sea, sí teníamos un guión, pero nos dábamos la libertad de intervenir, de cambiarlos por lo que también iba sintiendo el personaje. Ella intervenía, proponía, hacíamos muchos ensayos y repetíamos las escenas por lo que esa libertad le gustó bastante.

Con Udo fue como una especie de contraste, él decía que era su primera película en Latinoamérica y no se parecía para nada a lo que había hecho y de repente se sacaba de onda. Geraldine lo tranquilizaba y le decía que jugara, que nosotros sabíamos por qué lo estábamos haciendo así y fue entonces que se relajó y también lo disfrutó mucho. Estuvo casi todo el rodaje con nosotros, en las lecturas de guión, compartiendo mucho entre los diferentes actores que muchos sí fueron amigos reales de Jean-Louis.

  1. Nota de los Directores:

Acá en el Caribe es difícil guardar y mantener en buen estado casi cualquier cosa: el salitre y la humedad acaban con todo. En el caso del cine y la fotografía es raro encontrar material de las generaciones anteriores de directores y fotógrafos; el tiempo lo ha borrado. Empezamos La Fiera y la Fiesta intentando combatir el olvido y rendir homenaje a una generación de dominicanos que soñaba con hacer cine contra toda adversidad, muchos de ellos inspirados en gran medida por Jean-Louis Jorge, un artista que realizó obras transgresivas y sensuales fuera de tiempo, películas que deambulan por los mundos de la noche, de la magia y el drama detrás del cine y el espectáculo.  

A diferencia de nuestros trabajos anteriores, donde observamos nuestro entorno desde una óptica realista, en esta película privilegiamos la fantasía, valiéndonos de un espíritu más libre, uno que nos permitió jugar con el cine dentro del cine, con personajes que van de lo verdadero a lo fantástico y los espacios reales se tornan imaginarios.  La Fiera y la Fiesta es quizá lo más personal que hemos filmado. En forma de recuerdos, de sueños y fantasías, hemos querido reflejar nuestro oficio, el vértigo y la inseguridad propios de la creación, siendo testigos de cómo el cine provoca el destino y a su vez es herramienta contra el olvido y la mortalidad.

FICHA TÉCNICA

Dirección y Guion: Laura Amelia Guzmán e Israel Cárdenas

Productores: Laura Amelia Guzmán, Israel Cárdenas, Rafael Elías Muñoz

Productor Ejecutivo: Albert Martínez Martin, Gabriel Tineo

Co-productores: Benjamín Domenech, Nicolás Celis, Santiago Gallelli, Matías Roveda, Sandino Saravia Vinay

Director de Fotografía: Israel Cárdenas

Música: Leandro de Loredo

Edición: Pablo Chea, Israel Cárdenas, Andrea Kleinman

Diseño de producción: Mónica de Moya

Diseñadora de vestuario: Laura Guerrero

Casting: Valerie Daniella Hernandez Oloffson 

Trailer

Agradecemos a Calouma Films por hacer posible esta entrevista, así como por compartirnos material visual y notas para este artículo.

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