Srećko Horvat y Gael García en FICG 35. Foto: Carlos Miguel Glz.

El filósofo, autor y activista político croata Srećko Horvat presentó su libro Después del apocalipsis en la edición 35 de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. La presentación estuvo a cargo de Gael García Bernal.

Gael inicia la charla contando cómo es que conoce la obra de Srećko. Y es con la obra La radicalidad del amor (2016), donde en una de las páginas me encuentro que me menciona a mí con la película Diarios de motocicleta. Así es como comenzamos a hablar vía Twitter y desde allí comenzó nuestra amistad. 

Tras ello, le pregunta acerca de su labor como fundador de DiEM25. A lo que Horvat contesta que se trata de un movimiento anti-nacionalista que ya lleva alrededor de cinco años. Allí es donde planteamos que el único futuro para la Unión Europea es un anti-nacionalismo. Así que no solo escribo, sino que también soy activista. Y es que lo que me llevó a a filosofía fue el punk-hardcorde. Era una forma que teníamos los jóvenes de luchar contra el sistema, así que eso ha hecho que mantenga mi forma de crear y a la vez participar en el mundo.

Gael habla de un autor que es central en la obra de Horvat, el filosofo Günther Anders, nacido en 1902, soldado en la Primera Guerra Mundial, alumno de Husserl y Heidegger, y que ya en 1928 es uno de los más audaces denunciadores del hitlerismo como producto del capitalismo alemán, y en 1933 debe marchar al exilio con su mujer, la filósofa Hannah Arendt. Günther es quien crea el concepto de lo supraliminal, término que que es Srećko retoma en Después del apocalipsis.

Günther fue de los primeros en hablar de los problemas de lo que sucede encima de tu consciencia, eso es lo supraliminal, señala Horvat. Y después de Hiroshima y Nagasaki, él dijo que la bomba es algo tan grande que está por encima de nosotros, así que es un perfecto ejemplo de lo supraliminal, algo que no podemos entender en todo su alcance, porque nos rebasa.   

Gael menciona lo que ha ocurrido con la pandemia, donde el concepto de lo supraliminal toma mucha relevancia, porque hay algo que está más allá de nuestra consciencia. Mencionó la relación de un tsunami con lo supraliminal, donde no comprendemos del todo como el movimientos e las olas puede producir un fenómeno catastrófico de la magnitud de un tsunami. 

A lo que el filósofo croata respondiendo que, en efecto, ese es un claro ejemplo de fenómenos supraliminales. Ahora, hay que deconstruir la dicotomía entre lo bueno y lo malo.  Lo apocalíptico no necesariamente es malo, por ejemplo, apela a las grandes transformaciones que suceden tras eventos catastróficos. Las mega-catástrofes no es que lleven a algo bueno o malo,  son algo más, es decir son supraliminales. Lo interesante ahora es que en el sistema capitalista, incluso hay una la mercantilización del apocalipsis. Por ejemplo, viajar a Chernobyl porque hay una  serie  que trata de ello. La fechitización de las catástrofes. Pero a la vez, esto puede hacer que funcionen como catalizadores para que nos demos cuenta de lo que pasa y actuemos.

Horvat menciona que Gael ha hecho muchas películas donde se aborda lo supraliminal, por ejemplo. Tras lo cual, Gael lee una cita de Kierkegaard, que aparece en Después del apocalipsis, sobre los bufones que anuncian sobre un incendio, pero la gente solo aplaude porque cree que es un chiste. Así ocurre con quienes anuncian los problemas más graves del mundo.

Horvart retoma la imagen del bufón. Dice que ellos son el bufón. Por ejemplo, dice sobre El Tema, la serie en donde participa Gael sobre los problemas medioambientales, y de la que parece que no se toma con la trascendencia debida, como con tantas denuncias de activistas o analistas. Yo sería el más feliz si se equivocaron en sus afirmaciones apocalípticas, pero no es así. Esa es nuestra responsabilidad como pensadores o artistas. Sin embargo, los políticos son los verdaderos bufones, son quienes realmente impactan en la vida de las personas de manera real.

Tras esto, Gael señala la lucha por recuperar el lenguaje, recuperar el Sentido. Por ejemplo, el aprecio que ahora tenemos de la «normalidad» como término.

Sí, creo que una de nuestras luchas más importantes es justo lo que mencionas, la lucha por el significado, contesta Horvart. Tenemos el potencial subversivo de lo memes, sin embargo, hay que darle a las palabras un nuevo significado, crear nuevas narrativas. Instituciones paralelas, incluso. Esa es la parte esperanzadora a la que apela Después del apocalipsis, obra editada por KATAKRAK.

Fotos: Carlos Miguel Glz.

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