Foto: Vagabunda Mx

Hernán Cortés y sus hombres llegan a la opulenta tierra de Moctezuma II, en el noveno día del mes de Quecholli, en el año 1-Caña (el 8 de noviembre de 1519), año del aniversario de Quetzalcóatl, los teteo hacen su entrada en la ciudad capital del Anáhuac. 

Ese acontecimiento fue el inicio del fin de Moctezuma II y del mundo mexica. Ese suceso es lo que puso en el mapa occidental al tlatoani mexica, de quien hoy hablaremos en estas Reseñas vagabundas, a través de la obra de Michel Graulich: Moctezuma. Apogeo y caída del imperio azteca, publicada por Ediciones Era en 2014.

Michel Graulich, historiador belga especialista en la historia del arte y las religiones de la América precolombina, particularmente de Mesoamérica, realiza en este libro un acercamiento lo más cercano posible a la figura de Moctezuma II. Trata de reconstruir su historia, realizar una biografía en la medida de lo posible, rastreando los hechos, las circunstancias que fueron registradas y nos han llegado a través de diversas fuentes sobre la vida de Moctezuma, antes y después de la llegada de los españoles.

Para Graulich, Moctezuma II es una figura fascinante y trágica: conocido principalmente como desafortunado adversario de Hernán Cortés, el conquistador de México, fue víctima de la irrupción de los europeos, pero pocas veces se recuerda que también lo fue del juicio de la Historia. Fue víctima, pues, en primer lugar, de la conquista española. Una conquista que desembocó en la destrucción de Tenochtitlan, de la civilización azteca y, finalmente, en la desaparición de nueve décimas partes de la población indígena. Indica el historiador.

Las civilizaciones mesoamericanas, en efecto, eran comparables a las del antiguo Egipto o Mesopotamia. Cortés y su pequeña tropa, ellos mismos casi invencibles, eran la vanguardia de todo un mundo nuevo. Moctezuma lo entendió, y definió su conducta en consecuencia.

 Ahora bien, la Historia lo juzgó con severidad: calificó de pasividad lo que sólo era legítima prudencia y quiso recordar sólo esa supuesta pasividad, sin tratar de ver de dónde venía la acusación ni lo que ocultaba: pero la Historia fue manipulada por los propios aztecas. A la circunspección del emperador, prefirió el arrojo y la valentía de su efímero sucesor, el joven y heroico Cuauhtémoc.

De la vida de Moctezuma, pues, sólo se suele considerar la última fase: la del enfrentamiento con los españoles. El soberano reinó de 1502 a 1520, pero de los primeros diecisiete años se conoce muy poco. No cabe duda, sin embargo, de que Moctezuma fue el más grande y el más lúcido de los nueve soberanos de Tenochtitlan. Pero la terrible irrupción española opacó todo lo demás y nunca se ha dedicado a su reinado un estudio detallado, señala Graulich.

De modo que, es justo lo que realiza en este libro, una reconstrucción detallada del entorno social y cultural en que nació Moctezuma, su posterior formación como príncipe azteca, su ascenso como tlatoani y las formas de vida cotidiana que a su posición correspondían en el mundo mexica; así como los sucesos que vivió siendo soberano, aquellas iniciativas que realizó, su manera de relacionarse con otros tlatoanis, las batallas y el sometimiento de pueblos enteros ante su poder.

Y por supuesto, hace un pormenorizado relato de la llegada de los españoles, la fisura de su imperio y el sacrificio de él como máximo soberano de una civilización que perdería su modo de vida y su propia historia.

Moctezuma. Apogeo y caída del imperio azteca es una obra que le da a Moctezuma, y con él a todo el pueblo mexica, una restitución de lo que debió ser su verdadera dimensión humana. Nos aleja de esa imagen insulsa e irreal de Moctezuma como un tonto o un cobarde que tanto repitió cierto tipo de historiografía. Por ello es que, a la luz de estos años en que se cumple medio milenio del “encuentro de dos mundos”, es vital retomar obras que abonen a una reconstrucción más compleja, y por tanto más apegada a lo que debió ocurrir, del mundo prehispánico.

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